CONTRATO DE ARRENDAMIENTO DE VIVIENDA HABITUAL

Normalmente suelen producirse errores en la redacción de un contrato de vivienda habitual que establezca los términos y condiciones en los que se establece el alquiler de una vivienda habitual.
Disponer de un contrato redactado a la perfección es la única forma de estar protegido por la ley y de no sufrir ningún inesperado contratiempo en la relación entre casero e inquilino.

Legislación a tener en cuenta

Un contrato de arrendamiento de vivienda está sometido a diversas leyes y posteriores modificaciones que deben ser tenidas en cuenta a la hora de establecer una relación formal de este tipo. No obstante, en la actualidad siguen cometiéndose errores que pueden perjudicar tanto al casero como al inquilino, por lo que es muy necesario disponer de un contrato redactado a la perfección que sirva para establecer las bases de una relación fructífera.

Aspectos a tener en cuenta

El contrato en cuestión, tal y como el que ofrecemos, debe estar redactado para adelantarse a todas las situaciones que pueden producirse. Así, es necesario establecer qué es lo que cada uno tiene que pagar, aunque por regla general corresponde al casero hacerse cargo de los recibos e impuestos del hogar y al inquilino todo lo que pueda entenderse como consumo.
Además, el contrato de arrendamiento de vivienda debe contemplar el plazo de duración del mismo, la cuota a pagar y otras variables que deben quedar bien definidas en las cláusulas, por lo que servirse de un modelo perfectamente hecho es la mejor forma de evitar problemas.